En los Bastidores de tu casa

“…Está atenta a la marcha de su hogar, y el pan que come no es fruto del ocio. Sus hijos se levantan y la felicitan; también su esposo la alaba…” Proverbios 31: 27- 28

La mujer virtuosa que Dios tan claramente describe, tiene varias cualidades que la diferenciaba del resto. Siendo una de ellas, el cuidado de su casa y de su familia. Ella cuidadosamente cuida de ellos, y a cambio ella es elogiada.

Infelizmente, muchas mujeres han despreciado la importancia de cuidar sus casas. Ellas piensas que es algo que solo las amas de casa hacen, y que las personas con la agenda llena no pueden hacer una cosa de esas. Además, todo lo que ellas hacen allí es dormir, entonces, ¿por qué preocuparse?
Estas mujeres podrían perfectamente mudarse a un hotel. Por lo menos, tendrían servicio de habitaciones y harían sus camas todas las mañanas.

Ahora, si estás leyendo este post y eres esta mujer que trata su casa como si fuese un hotel, PERO estas dispuesta a cambiar, entonces por favor, lee. Si no es así, entonces, PARA por aquí, porque la lectura no va a ayudarte.

Como estaba hablando, todas tenemos casas, pero no todas tenemos un hogar.

Un hogar se destina a ser tu refugio, o tu rincón en este mundo. Es un lugar donde puedes decidir lo que va o no va a ocurrir. Es donde tú y tu familia podéis relajaros y recuperar las fuerzas para el día siguiente.

No importa lo ocupada que estoy, siempre encuentro un tiempo para invertir en mi casa. Soy feliz al ver mi casa ordenada y saber que todo tiene mi toque. Así como Dios dio su toque a todo lo que Él creó, nosotras debemos ser igual.

Si tienes un presupuesto ajustado como es el caso de muchas mujeres, este no es un motivo para comprometer tu casa.
Aquí está lo que yo hago para hacer de mi casa un hogar sin agotar mi cuenta bancaria. (Así mi marido me “alabará” como está prometido)

1. Haz una lista de todo lo que deseas tener en tu casa. Incluye cosas que están desgastadas y tienen que sustituirse, especialmente en tu cocina.

2. Si vives con más familias, poneros de acuerdo con un presupuesto que todos puedan guardar cada mes para conseguir las cosas de la lista. Esto te ayudará a conseguir las cosas más rápido.

3. Escoge un esquema de colores para cada para cada ambiente y trabaja en eso. Tener el mismo color fuera y dentro de la casa hará que te canses rápidamente. Claro, escoge colores que combinen, así no terminarás con un arco iris.

4. Además de la limpieza de tu casa cada dos días (o cuando sea necesario) y una limpieza general una vez a la semana. Invierte en una fragancia que definirá el humor de cada habitación y darle así una sensación de aire fresco. Las esencias para ambientes de “Bath e Body Works” son mis favoritas, pero también puedes escoger ambientadores automáticos o velas perfumadas disponibles en tu supermercado de barrio. Estos duran generalmente dos meses.

5. Convierta una meta el reunirse toda la familia en la mesa para las comidas, cuando estén todos en casa. Evita que la cena sea en el sofá mientras veis TV. La hora de la cena es el tiempo para la familia. Si fueseis solo tú y tu marido, entonces el desayuno en la cama es algo que puedes hacer ocasionalmente, para un momento especial, si te gusta, está claro.

Andreia Carreira